Índice de contenidos
| Inicio |
| ¯¯¯¯¯¯¯¯¯¯ |
| Actualidad |
| ***Actualidad |
| Filosofía Política |
| ***Luces de la Historia |
| ***Debate Político |
| ***Política viva |
| __________ |
| las palabras y los días |
| artículos anteriores |
Menú de Apoyo
| Descargas |
| ***Textos Clásicos |
| ***Documentos raros |
| ¯¯¯¯¯¯¯¯¯¯ |
| Tablón y convocatorias |
| __________ |
| Enlaces |
| Bloc |
| Búsqueda |
Visitante





Destacamos
|
Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo. (Karl Marx) |
| El cuatrigésimo cuarto presidente blanco de Estados Unidos |
|
|
| escrito por José Javier Torija Rodríguez | |
| jueves, 06 de noviembre de 2008 | |
|
No, ya sé que McCain
(el blanco) ha perdido las elecciones y que Obama (el negro) las ha ganado. Entonces, ¿me he vuelto loco, raro,
extravagante con este título del artículo en que califica a Obama de “blanco”? Por doquier todos coinciden: es “el primer presidente de raza negra de la historia de Estados Unidos”.
¿Acaso quiero decir “blanco” cuando
todos claramente vemos negro?
Por lo pronto, Obama
es tan blanco como negro. Si usamos el término “raza” (proscrito en Alemania), estamos aludiendo a su carga
genética. Pero, en genética humana, tanta carga genética es la del padre como
de la madre: un teórico 50%. Y resulta que la madre de Obama es blanca, por lo que Obama
al menos es tan blanco como negro. Decir que “Obama es el primer
presidente negro de Estados Unidos” no es más verdadero que decir “Obama
es el cuatrigésimo cuarto presidente blanco de Estados Unidos”. Por tanto
puedo, sin por ello haberme vuelto loco, escribir dicho título. Y, sin embargo, sigo diciendo “blanco” donde todos seguimos viendo negro. ¿Dónde está el
embrollo, si es que lo hay? Según lo pienso, el problema está en distinguir que
en nuestra manera de conocer las cosas
que son hay un acuerdo con la forma en que son conocidas extensivamente por
la sociedad entera. Y a esta forma general la consideramos un saber, un saber
verdadero, un saber neutral, no precisamente como un saber de nadie en
particular sino compartido por todos. ¿Pero, realmente, éste es un saber
neutral que dice lo que son las cosas del mundo? Cuando se afirma “todos
claramente vemos negro”, esta es una afirmación que está comprometida con
una determinada interpretación del mundo. Cuando vemos a Obama lo hacemos a través de nuestros sentidos pero lo
identificamos como negro en un posterior proceso mental (ya lejos de los
sentidos.) Esta identificación aparentemente ingenua y neutral dista mucho de
serlo, a pesar de si tiene la piel más o menos oscura (que nadie va a discutir.)
En la identidad hay una elaboración (=construcción) propia –algo que se ha
encargado de criticar toda la filosofía
postmodernista-, un añadido que ponemos subjetivamente, le percibimos (en
un primer momento a través de los sentidos) y lo vemos como negro (en un
segundo momento que le otorgamos una manera de ser.) Con lo que podemos afirmar
“Obama
es negro”, pero, ¡un momento!: “ser
negro” no es como “ser alto”
(perfectamente al verle podríamos haberle visto como alto.) ¿Qué tiene en
especial esa propiedad o característica que no es como otras? Pues precisamente
eso, “ser negro” … en un mundo donde el
ser de las cosas está forzada por la ideología dominante. Y esta ideología
dominante extendida tiene posos racistas. No es que sea falso que Obama sea alto sino que carece de
significación social, en cambio no es que sea verdadero que Obama sea negro sino que esto no es indiferente y denota una significación social en el marco de la ideología dominante.
Cuando Reagan o Bush o Carter o
cualquiera de sus precedentes en el cargo ganan las elecciones no interesa
incidir en su “ser blanco”, no “choca”
en nuestra manera de considerar las cosas. Nadie va a decir “George
Washington fue el primer presidente blanco de Estados Unidos”
simplemente se dice “George Washington fue el primer presidente de Estados Unidos”.
Y si, por un lado, Obama
genéticamente es tan blanco como negro, y, simultáneamente por el otro, es identificado
como negro y no como blanco (ni siquiera entra la consideración de su mezcla)
es porque esta ideología dominante racista impone que cualquier mezcla deba ser
considerada como no-blanco, en este caso: negro. Pues esto es lo extraño del
caso, el vencedor de las elecciones siendo realmente un mestizo de blanco y
negro, es visto por todos como negro.
La ideología dominante racista permite que debatamos si es más o menos negro,
podemos incluso hablar de los padres de Obama
y decir que su madre es blanca, pero lo que está fuera de discusión es que Obama no es blanco. En este marco es
disonante hablar del “ser blanco” de Obama. ¿Cuántos de nosotros, sin ser
racistas, nos hemos dejado llevar y admitimos acríticamente que Obama no es un presidente blanco? De modo que la ideología dominante racista supone un
compromiso con un determinado orden de visión del mundo: los hombres se clasifican
en blancos (que por cierto son superiores y es normal que gobiernen) y otros
(que no son blancos.) Es una visión binaria normativa e impuesta. Y en los
no-blancos encontramos la subclasificación de los negros, los amarillos y otros
colores e incluso los blancos “contaminados” de otras razas. Es decir la
ideología dominante racista supone un desplazamiento ontológico, que si es asumido
sin darnos cuenta nos encontramos colonizados por ella (alienados si pensamos en términos marxistas.[1]) Bien, una vez señalado este engaño interesado del poder,
hemos de señalar otro quizás más grave. Aún sabiendo lo anterior, puede en
cierto modo decirse que “Obama es el primer presidente negro de
Estados Unidos”. ¿En qué sentido se puede decir ahora que ya hemos
criticado su contenido racial? Obama
en esta sociedad de ideología racista es identificado como negro, y esto no se
le escapa a nadie, ni siquiera a Obama
que se formó, como casi ningún negro o sólo los negros privilegiados, en
círculos de saber blancos. El voto inmensamente abrumador de hispanos,
asiáticos y afro-americanos a favor de Obama
indica la esperanza de que un presidente –que sepa en propias carnes lo que es
ser identificado como no-blanco- pueda hacer algo por cambiar la situación de
desventaja en estas minorías étnicas. Obama
representa la esperanza del cambio, ¿lo es? La sociedad americana es una sociedad que se dice a sí
misma que ama las libertades, aunque entre ellas –y sobre todo- ama la libertad
de comercio ¡claro está! Estados Unidos es inseparable de Capitalismo. Y el
Capitalismo va superando etapas: Por ejemplo la esclavitud con A Obama no se
lo va a cargar nadie como algunos dicen pues Obama vivo representa que Estados Unidos ha roto con su pasado
racial del mismo modo que [1] Barak Obama derrotó a Hillary
Clinton en las primarias demócratas. Los demócratas apostaron por ofrecer
al mercado electoral una mercancía de la diferencia: o bien un negro o bien una
mujer. Si |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
