El primer paso hacia la filosofía es la incredulidad. (Denis Diderot)
Julián, la pasión de la razón
escrito por José Javier Torija Rodríguez
sábado, 26 de junio de 2010
[Este artículo es dedicado a Julián Méndez Gorines quien ha fallecido hace poco. En el Nuevo Contramarcha nº 51 se publicó parcialmente este artículo, por razones de espacio. Aquí está el texto completo.]
El primer asesinato no lo
cometió Caín sobre Abel sino Dios sobre los hombres al crearlos
mortales. De hecho, (es) el asesinato que contiene todas las muertes
habidas y por haber. Después de esto, ¿qué podían hacer los hombres?
Guillotinar a Luís XVI era tan sólo un adelantar la muerte que ya tenía
inscrita por mandato divino, claro que quitar la vida a un tirano es
contrario a la voluntad divina. ¿Cuántas veces se ha repetido y en todos
los lugares del mundo que el hombre que acababa de morir había merecido
mil veces la vida y sin embargo ya no volvería a caminar sobre esta
Tierra? Y lo mismo moría el bueno que el malo, el justo que el injusto.
Es el orden natural.
Zapatero contra la memoria histórica de las colectividades
escrito por Juan Manuel Linares Poveda
miércoles, 15 de abril de 2009
Lo que no hizo el dictador Franco, lo ha osado hacer el “demócrata” Zapatero.
En mis investigaciones sobre las colectividades durante la guerra civil, en la zona republicana se crearon cientos de asociaciones, colectividades, cooperativas, que una vez finalizada la guerra, pasaron a formar parte de los municipios, los ayuntamientos, otras continuaron siendo cooperativas, de distinta índole… panificadoras, de regantes, de suministro eléctrico… dada su eficacia pasaron a la zona franquista con la característica de pasar a formar parte del patrimonio del pueblo.
El 30 de abril de 1975 el mundo pudo presenciar la
evacuación de la embajada de Estados
Unidos en Vietnam del Sur. A
través de la televisión se evidenció que el imperialismo había perdido otra
batalla, y apenas tenía tiempo de hacer las maletas. El Ejército Popular deVietnam
del Norte estaba ultimando la toma de Saigón,
así que no hubo más remedio que irse con lo puesto y salir con helicópteros. La
enésima guerra en Vietnam había
terminado, aunque esta vez tampoco sería la última…