Índice de contenidos

Inicio
SiteMap
¯¯¯¯¯¯¯¯¯¯
Actualidad
***Actualidad
Filosofía Política
***Luces de la Historia
***Debate Político
***Política viva
__________
las palabras y los días
artículos anteriores
__________
Envíanos un correo

Menú de Apoyo

Descargas
***Textos Clásicos
***Documentos raros
¯¯¯¯¯¯¯¯¯¯
Tablón y convocatorias
__________
Enlaces
Búsqueda
Inicio arrow ***Actualidad arrow ¿Por qué indignad@s?

Destacamos

El sabio tiene como patria el mundo. (Séneca)

 
¿Por qué indignad@s? Imprimir E-Mail
escrito por Teodoro Mora Mínguez   
Mucho se ha hablado y se ha escrito en torno a este movimiento popular –que no populista- que ha surgido fundamentalmente desde la juventud española a raíz de las penosas condiciones laborales y sociales que han tenido que soportar sin poder ver ninguna salida que reivindicase sus exigencias: ni por vía sindical, ya que, en su mayor parte se encuentran en paro forzoso, ni tampoco desde el ámbito político, ya que, el consolidado bipartidismo ha llevado a cabo políticas sociales tendentes a ayudar a los intereses económicos ajenos a la democracia y no al interés general de sus electores.


¿Por qué a esta cantidad ingente de jóvenes se les ocurre salir a la calle y tomar las plazas, como ellos mismos dicen? Esta juventud a la que hace años se les conocía como los “jóvenes JASP (“Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados”)” como se les llamaba en un archiconocido anuncio publicitario, después pasaron a llamarse la “Generación X”, después: “la generación perdida” y finalmente por ser: la “Generación Ni, Ni” (ni estudios, ni empleo, vamos, la generación del botellón).

 

Pero es que, realmente, ¿tanto han bajado las expectativas con respecto a los jóvenes?, ¿es que se han convertido en lo que dicen que son? ¿O es qué el modelo económico productivo consumista echa a los jóvenes –que eran su mayor incentivo y su mayor expectativa de mercado futuro a la hora de comprar sus productos- a los leones de la insidia y la difamación?

 

Pues sí, estos jóvenes, y no tan jóvenes, ahora menospreciados y vilipendiados por los medios de comunicación, no son otros sino los que han continuado el camino de los “J.A.S.P.”: diplomados y licenciados, que supuestamente tenían que ser el futuro del país y que, con los recortes en I+D no ven otro horizonte en su vida cotidiana que el empleo basura que ofrecen las ETTS de turno, aquéllas que han pasado de ser una solución transitoria al empleo en los años 90 a ser los mayores empleadores (manipuladores del empleo) de este país.

 

Estos jóvenes –y no tan jóvenes- que se les ha enseñado, que se les ha educado, desde el concepto de la asunción de los derechos y obligaciones para con el Estado, ven a diario cómo, a partir de las decisiones tomadas por el actual gobierno en materia de recortes en los gastos sociales, son los pagadores inocentes de esta crisis, mientras que a ninguna institución de tipo privado, sea económico o financiero, se les exige ninguna responsabilidad civil. Al revés, se les premia y a los inocentes se les somete al miedo: si el sistema financiero se cae…, luego debemos impedirlo inyectando una cifra colosal en sus arcas para sanearlas. ¿Y quiénes son estas instituciones financieras para que el Estado les deba obediencia? ¿A quienes representan sino a sí mismos (lo mismo que se dice de l@s Indignad@s, que se representan a sí mismos)? Lo cierto es que estas instituciones que no establecidos democráticamente ni representan a ningún poder público, sostienen una relación insana con el Estado, es lo que para muchos, para l@s Indignad@s constituye, directamente, el secuestro del Estado por parte de intereses privados.

 

Esta juventud, –y los no tan jóvenes– están indignados porque ven cómo sus condiciones económicas y sociales han entrado en un proceso de degradación sin perspectiva de que esta situación perversa pueda cambiar de rumbo, ¿qué podemos esperar que hagan?, y eso a pesar de que el Estado nos ofrece sus esperanzadoras previsiones (que nunca se cumplen, por cierto) como los brotes verdes, que si vamos a salir de la crisis en el 2011, que después del 2014, … siempre poniendo el fin un poco más allá, un poco más lejos, tratando de utilizar el viejo timo que ya usaron los amerindios en el siglo XVI cuando engañaron a los españoles en su busca del Dorado. Ahora no se trata, precisamente, del Dorado, sino salir de ésta. Y el problema está en que no saben cómo vamos a salir de ella. Para colmo, los responsables que nos han metido en este atolladero, los bancos y entidades financieras, son los premiados de esta situación: ayudas colosales y beneficios vergonzosos. Así que, los jóvenes, que han terminado por no creerse esta nueva versión del cuento del Dorado, han terminado por convencerse de que su generación ha entrado en una situación irreversible de la que no saldrán jamás. Y no sólo para ellos de forma individual, sino para ellos y para sus familias, para sus conocidos y para sus vecinos, para estudiantes y para ya licenciados, para trabajadores y para autónomos. ¿Y qué ven, a cambio? Que el Estado no establece ninguna forma de freno a (es más, alienta incluso) la voracidad de estos organismos económicos y financieros extraños al funcionamiento de las instituciones democráticas y las cuales, las instituciones públicas –supuestamente democráticas-, parecen plegarse a sus demandas sin poner siquiera una sola pega.

 

¿Cuál es entonces, la crítica de l@s Indignad@s, en qué consiste su insatisfacción? ¿Son violentos?, –No. Pues se basan en la ética de la no-violencia al igual que líderes históricos tan “violentos” como Ghandi o Martin Luther King. ¿Antisociales? ¿Por estar en contra del sistema económico imperante?, –No. En cualquier caso no antisociales, antisistema si acaso. Es el sistema económico el que ha expulsado a la marginalidad a todos ellos, si alguien o algo es “anti”, es el propio sistema. Ellos tan sólo quieren que sea la sociedad, y no un privado (ya sea éste el lobby financiero) ni otro organismo extraño y extra-democrático (aunque fuere público, como el mismo Estado) el que tome las decisiones que afectan a sus vidas. Los que manejan la economía y la política de la representatividad son los que han tomado las decisiones y han arruinado la vida de toda una generación. Ahora no quieren que un virus o germen extraño a la naturaleza democrática de la sociedad civil sea la que fagocite sus posibilidades de desarrollo futuro.

 

Entonces, ¿qué piden l@s Indignad@s, los que toman las plazas públicas para hacer debates públicos, para promover asambleas en los pueblos y los barrios en los que se hable sobre que decisiones se deben tomar para mejorar la calidad de nuestra democracia? Pues precisamente eso, ¡más democracia!-, una regeneración del corpus democrático. No piden que se cambien todas las leyes, que haya una democracia radical directa, ni un sistema de Partido Único, ni asambleas de Soviets, ni tampoco una forma de Sufragio Universal continuo realizado telemáticamente. Sólo piden el que las normas democráticas se cumplan, que las leyes valgan como leyes para todos por igual con independencia del poder político o económico que detenten los que quieren escapar de ellas. En una palabra, quieren que “democracia” deje de ser una palabra vana, vacía, puramente formal y se haga orgánica, parte de nuestro organismo social cotidiano, que se inserte en el caudal de la sangre que vivifica la vida pública.

 

Piden que no haya corrupción en los partidos políticos, que haya una representación igualitaria, que no se le dé más dinero a la banca y a las instituciones económicas y financieras que obviamente son los que nos han llevado, que la sociedad pueda elegir no sólo a sus representantes cada cuatro años, sino decidir cómo quiere que sea su futuro.

 

No piden unas exigencias de libertad que pudieran confundirse para los oídos más conservadores con el “libertinaje”. Precisamente lo que quieren es el fin del libertinaje, de un libertinaje mucho más nocivo que el individual, la libertad absoluta (esto es, impunidad absoluta, y sin responsabilidad civil cuando causan desastres) con la que se han movido los organismos económicos y financieros al margen de toda ley y regulación estatal y supra-estatal y que ha convertido a la política económica de los estados nacionales en simples marionetas de los llamados Mercados (borrando las diferencias entre partidos de “izquierda” y partidos de derecha) y a las Naciones Unidas en el mecanismo de presión de los grandes intereses de los organismos económicos y financieros multinacionales. ¿No ha salido esa comisión de “tenderos” demandando justicia por los acampados de SOL? ¿Qué clase de justicia es la que defienden éstos? Éstos, y los de su clase, se parapetan en los ideales conservadores, del ideal republicano de los derechos y las libertades, quieren que puedan ejercer sus derechos mercantiles (en el supuesto más que discutible que hayan tenido las pérdidas que sostienen), pero realmente les importa muy poco las libertades en sentido político, se aliarían con los nazis si éstos estuvieran en el poder político, puesto que lo único que les importa es la libertad para sus negocios, y ahora son éstos los que presionan –paradójicamente- hablando de “libertad” y de “derecho” tratando de expulsar a quienes están luchando por la regeneración democrática y la libertad (no sólo para los “tenderos” sino para todos)

 

 

Es la libertad de los ciudadanos en píe de igualdad lo que están pidiendo, el que su voto no sea sólo un refrendo cada cuatro años, sino el derecho a decidir cada vez que surja una cuestión importante que puede cambiar sus vidas. Para ello también están las nuevas tecnologías: el DNI digital, las redes informáticas, para poder realizar votaciones on-line, referendums vinculantes objetivos sobre las medidas más importantes que los gobiernos tengan que tomar y que afecten a todos los ciudadanos, por ejemplo, en cuanto a la política económica y financiera. Esto es lo que estos ciudadanos piden, y lo hacen de una manera pacífica, cívica y ética, no a lo mejor del gusto de todos, pero tampoco son del gusto de todos las votaciones cada cuatro años que nos ha llevado a esta situación crítica de indefensión.

 

La rebelión que se está gestando en todo el mundo y tiene que ver con las nuevas tecnologías, de hecho, porque éstas existen es que podemos llegar a conocer algunos de los hechos oscuros, ocurridos desde las sombras en todo el mundo. De ahí surge Wikileaks, de ahí también surgen las filtraciones en los sistemas de seguridad y control de los estados y las grandes corporaciones multinacionales. Pero lo que tienen en común las expresiones de l@s Indignad@s en España con expresiones semejantes en el resto del mundo es un grito común: ¡Queremos más democracia!- Sea esto en contra del tirano impuesto por otros países para poder utilizar las materias primas a bajo coste o sea el propio sistema económico como tirano internacional, que vela por los intereses de aquellos menos interesados en que nada cambie.

 

 
< Anterior   Siguiente >
Joomla template by DesignForJoomla.com
DesignForJoomla.com provides free Joomla templates, free and commercial Joomla extensions, Joomla tutorials and SEO tips for the Joomla CMS